Contexto Macro Mundial
¿Qué está pasando?
El escenario internacional continúa dominado por una elevada incertidumbre geopolítica. Los conflictos en Medio Oriente y Europa del Este mantienen elevada la volatilidad en los mercados energéticos, afectando directamente el costo del petróleo, los fertilizantes y la logística internacional.
Al mismo tiempo, los principales bancos centrales mantienen una postura cautelosa frente al riesgo de una nueva ola inflacionaria, aunque los recientes acuerdos entre EEUU e Irán, dan señales al fin del conflicto, hay que seguir de cerca la evolución, limitando la posibilidad de una baja rápida en las tasas de interés.
Aunque finalmente el acuerdo de paz de ejecute y consolide en las próximas semanas, el incremento de los costos estructurales tardará algún tiempo en trasladarse a precio, por lo tanto recomendamos postergar compras de fertilizante pensando en campaña gruesa.
Mientras tanto, los fondos de inversión continúan incrementando posiciones en commodities agrícolas como cobertura frente a este escenario
Mercado de Insumos
¿Qué está pasando?
Después de los máximos registrados durante 2024 y comienzos de 2025, la urea comenzó un proceso de corrección producto de la caída de la demanda mundial.
Sin embargo, el mercado sigue mostrando importantes diferencias entre productos.
Mientras la urea presenta margen para continuar ajustando, los fertilizantes fosfatados (MAP y DAP) permanecen relativamente firmes debido a las restricciones de exportación impuestas por China, uno de los principales proveedores mundiales.
En paralelo, muchas relaciones insumo-producto volvieron a ubicarse por debajo de sus promedios históricos, sobre todo respecto a girasol. Se espera que avanzado el segundo semestre del año, las distorsiones observadas comiencen a regularizarse.
Contexto Macroeconómico Argentino
¿Qué está pasando?
Argentina continúa transitando un proceso de estabilización macroeconómica.
La inflación desaceleró significativamente respecto a los niveles observados durante 2024, aunque todavía persisten desafíos importantes.
Entre ellos aparecen:
Atraso relativo del tipo de cambio,
Incremento del costo del combustible,
Caída del salario real,
Incertidumbre política de cara al proceso electoral.
Al mismo tiempo, el acceso al financiamiento en dólares continúa siendo considerablemente más competitivo que el financiamiento en pesos.
Desde principios del mes de diciembre el BCRA, comenzó un proceso de acumulación de reservas lo cual a permitido mantener el tipo de cambio estable en esos meses. En las ultimas semanas el tipo de cambio tuvo algún movimiento pasando de los $1400 hacia posicionarse por encima de los $1450. Si bien se trato de un salto de +/- $50 por dólar, es un numero que se encontraba previsto dentro del esquema de bandas proyectado por el gobierno nacional. Este salto devaluatorio, a nuestro ver se debe a que al mantenerse el riesgo país por debajo de los 500 puntos ha hecho que la tasa de interés en pesos baje (ubicándose al rededor del 17%-18% nominal anual) y no resulte atractiva para el inversor, desasiendo carteras en pesos y dolarizándose nuevamente, tomando una postura defensiva ante cualquier inestabilidad, ingresando en un próximo año eleccionario.